Por El Erudito del SanguiLos vestigios de largos años de practicar el arte milanesero son demasiados elocuentes en el local sanguchero de avenida Alem. Una cocina que dista mucho de parecerse a la del Sheraton (tampoco pretendemos que se asemeje), anuncia a los desprevenidos transeúntes que en el lugar se ejerce la centenaria práctica provincial. Sin embargo, el folclórico ambiente sanguchero se ve abatido por la desprolijidad de las instalaciones y su consecuente aplazo en cuanto a los mínimos estándares de limpieza requeridos para un lugar de estas características.
Emplazada entre los míticos barrios Sur y Ciudadela, "CC" ha sabido cobijar a miles de comensales de paso, convirtiéndose en un lugar "ideal" para quienes trabajan en la calle. "Tipo 1 ó 2 de la tarde me como una milanga y sigo laburando", señaló el paladar poco estricto de un taxista que prefirió no develar su nombre. Buscando algo positivo, su estratégica ubicación permite sacar de apuros a más de un hambriento rocker a la salida de algún recital.
