
Por El Erudito del Sangui
Sus orígenes se remontan a tiempos en los cuales imaginar una sanguchería con la estructura tal como hoy podemos observar en los locales del género era algo inpensado, aún hasta para el más fabulador. Su primer y actual lugar en el mundo contó desde un primer momento con la compañia del "Cristo". Allí fue donde inició su nutrida y extensa trayectoria en el arte milanesero. Primero en un "kiosco" de lata y luego, fruto de la excelente respuesta de la gente, en un local de amplias dimensiones y comodidades representadas por medio de un extenso salón cerrado, una barra con banquetas y una docena de mesas al aire libre.
