Por El erudito del sangüi
Apenas un puñado de años le alcanzaron al 10 para instalarse con fuerza en la escena sanguchera provincial. Nacida en la intersección de avenida Kirchner y Coronel Zelaya, esta sanguchería (que cuenta con dos sucursales más) ha sabido captar la atención de buena parte de los adeptos a la comida rápida tucumana por intermedio de dos aspectos fundamentales: calidad y variedad.
Si bien entre el staff no se destaca ninguna mano experta en el rubro, la suculenta estructura de los sánguches y la amplia variedad de productos atraen a cientos de comensales que, con mayor frecuencia, exigen calidad. “No creo que sean los mejores sánguches, pero hay que resaltar la calidad, en especial la carne y el pan”, advierte San Guchazo con insistencia. “Acá se da lo contrario a lo que sucede en gran parte de los locales, en donde mezquinan la carne”, agrega el sabio en lomitos.

